tantra y sexualidad

El tantra sigue tres procedimientos básicos en su propuesta de sexualidad: besos, caricias y movimientos. Os los desarrollamos.

– El beso puede ser de lo más inocente y asexuado a removerte como experiencia sagrada. Para esto último, lo suyo es besar los 7 centros de energía por delante y por detrás, así como las otras partes del cuerpo. Los labios y la lengua han de estar blandos y relajados, al igual que la mandíbula y los músculos de la cara. Todo ello ayudará al intercambio de energía y el consiguiente aumento del placer. Una excelente opción es la de alternar la iniciativa entre los dos miembros de la pareja. Cuando uno se entrega a la boca y el cuerpo del otro, éste se deja llevar, cambiando posteriormente los papeles.

tantra y sexualidad– El tacto a través de la caricia es básico para dirigir la energía sexual. Hay que valorar que el tacto va más allá de las manos. Todo el cuerpo es susceptible de ser acariciado con el cuerpo del amado. A veces desde la quietud con una simple imposición de manos, se puede lograr un alto nivel de excitación y placer.

Existen el tacto estático y el móvil en la linea de lo que os acabamos de plantear.

Se puede arañar, morder, apretar y muchas otras prácticas entre dos cuerpos. Pero siempre con delicadeza, lo que no implica que se pueda hacer con determinación.

– Se entiende que existen 1001 movimientos en la sexualidad vinculada al tantra. Se trata de un convencionalismo que vincula dicha cifra al infinito e innumerable. Siempre es oportuno que hombre y mujer alternen la iniciativa en todas esas prácticas que han de surgir de forma natural. Salvo en situaciones puntuales, no procede plantear un movimiento o postura determinado. Tiene mucho más sentido dejar que todo surja de manera fluida y los cuerpos adopten las conjunciones que sean oportunas.

tantra y sexualidadLa velocidad es un aspecto a tener en cuenta en el acto amoroso. Ha de ir de menos a más utilizando la quietud como práctica sublime de conjunción amorosa.

El ángulo de entrada del pene en la vagina es otro aspecto que ha de valorarse. Es conveniente alternar y para utilizar distintas posturas. Observar y comunicar las diferentes sensaciones que perciben cada integrante de la pareja.

A veces no tiene sentido plantear ciertos movimientos o prácticas para los que no estamos preparados. No somos dioses del amor, ni actores porno, que debamos emular en sus películas. Todo ha de ser fluido, natural y gozoso.

Durante el acto, son bienvenidos los sonidos, sean en forma de gemidos, susurros, suspiros, etc. Incluso la comunicacion vergal puede ser oportuna aunque ha de ofrecerse de forma comedida para evitar distracciones y una excesiva «cerebralización» de la práctica.