tantra y amor conscienteEl tantra concebido como una práctica de amor consciente no deja de ser una práctica vinculada al orgasmo de la mujer. Es un momento mágico para ella en el que percibe su condición de diosa, experimentando la conexión cósmica.

La apertura de la mujer, la hace bella en sí misma.

Tras el baile sexual y el consiguiente disfrute, todavía queda mucho por disfrutar. El hombre está en ese momento (tras haber eyaculado), mucho más abierto a absorber energía.

tantra y amor conscienteLa pareja puede intercambiar esta energía concentrada, abrazándose o en contacto físico y respirando juntos. El hombre recupera así buena parte de la energía que desprendió durante la eyaculación. Si ha preferido no eyacular, recibirá la energía propia de Shakti, de condición femenina.

El tiempo posterior al acto amoroso es primordial para la conexión íntima de la mujer con su amado. Es la conexión que desea la mujer con todo su corazón. Todo ello compenetra tanto a la pareja tanto como la unión sexual. La intimidad propia del momento, nutre la relación por encima de la práctica sexual.

Es conveniente comunicarse con todos los chakras del amor, honrándoles convenientemente.

tantra y amor conscienteMantener los ojos cerrados es una práctica más propia de occidentales. El tantra recomienda evitarlo para conseguir una conexion más fuerte y duradera entre los amantes.

Los bandhas (energía de unión), abarcan los músculos asociados a los primeros cinco chakras.

El sexo oral representan una forma de honrar a la divinidad y al compañero. Es considerado un rito sagrado.

Se recomienda que los amantes se miren fijamente durante el sexo oral dejando transmirte así el amor del uno hacia el otro.

En cuanto a la masturbación o autoamor, el tantra lo considera adecuado dentro del acto amoroso de pareja. Una mujer acariciándose puede resultar el mejor excitante para el hombre que se encuenta junto a ella.