Recordemos que tantra significa expansión. Es un término muy ligado a la dualidad, un concepto básico en los ritos tántricos.

Lo referido a la masculinidad se concibe como el yand y lo que concierne a la feminidad, yin.

El objetivo del tantra que es esos y otros opuestos dejen de existir, que yin y yang estén en perfecto equilibrio hasta dilucir la citada dualidad. En un plano espiritual sería un estado de felicidad vinculado al éxtasis.

Los compañeros tántricos deben unirse en armonía de forma que sus diferencias se complementen.

La meditación es uno de los elementos sagrados de la tradición tántrica. Es básico para mantener la energía amorosa. También representa una forma física de comunicación. El acto sexual, sin embargo no debería ser ni el objetivo, ni la expectativa de este principio meditativo.

Para practicar esta meditación, se adopta la postura fortalecedora, tumbándose sobre el lado izquierdo para que fluya la energía y con la persona de dentro dándole la espalda al de fuera. Lo que viene siendo la cucharita de toda la vida, pero a nivel elevado. Se trata de buscar una conjunción física armoniosa.

El amor en su concepción tántrica implica de una comunicación consciente.

Los tántricos reconocen el amor como un regalo y para demostrar su reconocimiento por haberlo recibido, se realizan regalos frecuentemente. Ceder en la pareja es una de esas formas de regalo que normalmente van más allá de lo material.

Se busca incluso ofrecer un regalo de amor a tu pareja habitualmente. Una práctica que refuerza el vínculo de unión.